La cocina de Senegal,está considerada una de las gastronomías más ricas y variadas del continente africano.
Su gastronomía local basada en dos alimentos básicos, el arroz y el mijo (generalmente se prepara al estilo yassa, una forma de marinado que se ha extendido desde Senegal a otros países africanos), el apetecible resultado final se traduce en platos contundentes regados con sabrosas salsas, muchas veces elaboradas con cacahuetes y anacardos, y en la que abundan las recetas protagonizadas por pollo y, sobre todo, pescado: gracias a los kilómetros de costa y la variedad de pesca que ofrece el océano Atlántico, la fauna marina, marisco incluído, es fundamental en los menús senegaleses. Para los postres, los deliciosos buñuelos azucarados senegaleses, los Beigne (jugosísimos pero también muy potentes, llenan muchísimo): puedes combinarlos con el café touba, el café nacional, bastante fuerte, considerado uno de los mejores del mundo y con un sabor muy especiado (generalmente se adereza con jengibre).